​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​El último hombre

​​Boyka mata sin pretenderlo a un rival en el ring, y esto le lleva a sufrir una crisis de identidad y preguntarse por qué pelea. Cuando descubre que la viuda del luchador al que mató tiene problemas, hará todo lo posible por defenderla.​